miércoles, 18 de noviembre de 2015

Empleamos el término bullying  en la escuela para connotar un comportamiento agresivo o el acto intencional de hacer daño a algún/a otro/a, que se lleva a cabo de forma constante durante un período de tiempo y en el cual existe una relación interpersonal caracterizada por una asimetría de poder.
Por tanto, para que un acto de agresión sea una expresión de bullying se requiere que la agresión se sostenga en el tiempo y que entre los involucrados (víctima/agresor) haya una diferencia de poder. Un acto eventual y único, por muy brutal que sea -como el reciente caso  de la profesora del colegio Pierre Teilhard de Chardin, acuchillada por uno de sus estudiantes- no es bullying. Tampoco lo es por cierto, una pelea entre compañeros de igual fuerza y poder o una escaramuza entre pandillas o grupos.

El hostigamiento tiene que ser permanente en el tiempo y como tal puede utilizar diversos soportes para ejercerse, los cuales, en la mayoría de los casos, suelen entremezclarse:

soporte físico (golpes, empujones, robos);
soporte verbal (insultos, amenazas);
soporte relacional o indirecto (exclusión social, rumores) y,
el soporte digital (agresiones vía web, celulares, etc.).

Resultado de imagen para el bullying               Resultado de imagen para el bullying

No hay comentarios.:

Publicar un comentario